Van un escandinavo y una polaca y se ponen a cantar sobre cerezas
No, no es el principio de un chiste, ni mi último sueño/fantasía, ni un resumen de mi Erasmus...
Son Ville Valo, el hombre que marcó mi adolescencia, y una polaco-germana llamada Natalia Avelon cantando un temazo de Nancy Sinatra. Vale, se acerca al terreno de fantasía. De mis fantasías. Pero es real. Mucho. Tanto que me dan escalofríos al ver en ese vídeo al señor Valo (Don Ville) a lo Jack Sparrow...
Son Ville Valo, el hombre que marcó mi adolescencia, y una polaco-germana llamada Natalia Avelon cantando un temazo de Nancy Sinatra. Vale, se acerca al terreno de fantasía. De mis fantasías. Pero es real. Mucho. Tanto que me dan escalofríos al ver en ese vídeo al señor Valo (Don Ville) a lo Jack Sparrow...
La canción la oí por primera vez en la Biblioteca de Heidelberg, cuando me encontraba (hallábame) embebida en la lectura de un sesudo estudio sobre los límites del relativismo moral en la sociedad actual, concretamente el capítulo sobre los erasmus y los chistes de judíos... (Vale, estaba en Mango mirando ropa, ¿qué pasa?). Bueno, que con esa voz profunda me dio un escalofrío en el probador con una camiseta negra monísima con el borde leopardato, que luego no compré por ser demasiado cara... No tiene nada que ver, pero es que me acabo de acordar de lo bonita que era y me da pena.
En fin, siempre me quedará la canción
y la versión original
En fin, me gustaría escuchar una de Valo y Nancy Sinatra, pero eso ya pasa al apartado de delirios, ¿no?
Cita del día:
Si una vez un hombre consiente en un asesinato, al poco tiempo comienza a darle poca importancia al robo, y del robo pasa a darse a la bebida y a la inobservancia del día del Señor, y de ahí sólo queda un paso para la descortesía y la falta de puntualidad.
Thomas de Quincey, Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes
Pues no, la cita, no tiene ninguna razón de ser. Podría decir, siguiendo con escandinavos y otras vikingueces, que la güelquérrima puntualidad de estas nobles gentes hizo acudir la cita a mi mente, pero la verdad es que simplemente me gusta.
Hoy me ha dado por desvariar, y sin embargo no he incluido la palabra bizarro. Una pena, porque me encanta esa palabra. Bueno, otra vez será.
¡Bizarro! jijiji
