Los labios de las mujeres están cerrados hasta que estas se excitan. Entonces, son como los de las perras. Durante la cópula, la vagina aprisiona el pene fuertemente. Cuando el macho se da cuenta e intenta apartarse, la presión se vuelve cada vez mayor hasta cercenar su miembro. El macho se queda entonces paralizado por el dolor, situación que la hembra aprovecha para devorarlo empezando por la cabeza.** A continuación, la hembra busca un lugar oscuro para depositar sus huevos, que al cabo de unas semanas se convertirán en larvas. Las larvas humanas son como gusanos con cara de persona. Además, las larvas masculinas tienen el pene del mismo tamaño que lo tendrán cuando sean plenamente humanos, lo cual dificulta la huida de los mejor dotados cuando son atacados por predadores. Por eso pocos de los varones de pene grande pasan del estado de larva. Sin embargo, se sabe de un caso en el que los predadores confundieron el falo de una adorable larva con el Everest y los pelillos con la vegetación de la tundra. Esa larva es ahora un apuesto mozalbete miembro del Partido Interior y espera ansioso el momento de perder su preciado miembro ante la atenta mirada del Gran Hermano. Todo sea por el bien del Partido.

Larva humana. El futuro de la Humanidad.
3 comentarios:
me has arrancado una carcajada fresca y espontánea. enhorabuena por tanta imaginación : )
un beso
En realidad la imaginación no es la mía, pertenece al Partido, pero te doy las gracias en su nombre, oh despreciable pero útil prole.
aaayy que me meooooooooooooooooooooo
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